Cuaderno de campo

Lo que el "go" y "Maniac" me enseñó

Cada derrota te enseña algo

Lo que el "go" y "Maniac" me enseñó
Lo que el "go" y "Maniac" me enseñó Gonzalo

Hay un proverbio famoso en el mundo del Go:

"Pierde tus primeras 50 partidas lo más rápido posible."

“Al principio, te sentirás perdido. Es normal. La instrucción es clara: no intentes ganar; intenta entender por qué te capturaron esas piedras o cómo tu oponente consiguió acorralar tanto territorio. Cada derrota, aunque duela un poco el ego, te enseña una forma, una estrategia o un patrón nuevo.”

Llegué al Go después de leer el libro Maniac de Benjamín Labatut. Más allá de la increíble historia que cuenta, me quedé enganchado al misticismo y al romanticismo que envuelve a este juego milenario. Me fascinó esa dualidad: reglas extremadamente simples (colocar una piedra blanca o negra en una intersección), pero con un nivel de complejidad y de posibilidades casi infinito.

Desde entonces he seguido profundizando en el juego, y cuanto más aprendo, más me doy cuenta de que el Go está lleno de conceptos que son ejemplos exactos de lo que vivimos construyendo side projects.

No es solo el proverbio de las 50 partidas; es toda la filosofía del tablero. Dándole vueltas a esa idea, me di cuenta de que el Go es un reflejo del periplo que supone construir mini side projects.

El tablero como escuela

Últimamente, estoy aplicando el Framework Agave, que os conté en la entrada anterior, a la hora de construir productos digitales y lanzar experimentos. Uno de los efectos secundarios (y para mí, el más valioso) de esta metodología es que concibo casi todo lo que hago como un proceso de aprendizaje puro. Ya no busco el éxito inmediato; busco la lección.

Y es justo esa mentalidad la que lo cambia todo. Tener grabado a fuego ese proverbio y aceptar que tienes que perder esas 50 primeras partidas lo antes posible es la verdadera clave para no abandonar.

Lanzar side projects es sentarse frente al tablero sabiendo que te van a capturar las piedras, pero entendiendo que es el peaje a pagar para entender el juego:

  • Perder para aprender lo difícil que es distribuir. Lancé SusanaHR, un SaaS para gestionar vacaciones y ausencias en equipos. He conseguido 2 trials. Dos. Ninguno ha convertido. El producto funciona, el MVP está listo, pero da igual: sin una estrategia real de distribución, es como colocar piedras en un tablero vacío sin saber hacia dónde expandirte. Picar código o tener una buena idea es solo el 20% del trabajo. Sin audiencia, no hay partida.

  • Perder para aprender lo difícil que es vender. Esos dos trials de SusanaHR me enseñaron algo más doloroso: la gente entraba, miraba, y se iba. El producto resolvía un problema real, pero yo no estaba comunicando su valor en el idioma del usuario, sino en el del creador. Esas derrotas te obligan a dejar de hablar de features y empezar a hablar de problemas que la gente reconoce como suyos.

  • Perder para aprender lo difícil que es organizarse. Porque los recursos y el tiempo son limitados. 6-8 horas semanales, como os contaba en el post del Agave. Fallar te enseña a cortar por lo sano, a evitar querer hacerlo todo perfecto a la primera y a lanzar más rápido.

Cada una de esas "pérdidas" no es un fracaso, es una piedra estratégicamente sacrificada en el tablero. Es, literalmente, lo único que te permite ver el patrón completo y mejorar para la siguiente partida.

Lo que el Go enseña sobre side projects

Cuanto más estudio Go, más encuentro conceptos que parecen escritos para gente que construye cosas. Hay tres que me han volado la cabeza:

Sente y Gote: la iniciativa lo es todo

En Go, tener sente significa que tú marcas el ritmo; tu oponente tiene que responder a tu jugada. Tener gote es lo contrario: estás reaccionando, siempre un paso por detrás.

Aplicado a side projects, sente es lanzar rápido, aunque esté feo, aunque tenga bugs, aunque te dé vergüenza. Porque lanzar te da la iniciativa: recoges feedback, iteras, avanzas. Gote es quedarte puliendo tu landing page durante tres semanas, perfeccionando el onboarding que nadie va a ver, esperando a que "esté listo". Mientras tú pules, el mercado se mueve y pierdes el turno.

Con SusanaHR aprendí esto a las malas: lancé relativamente rápido el MVP, pero me quedé en gote en la distribución. Tenía el producto, pero no la iniciativa para ponerlo delante de la gente correcta. Ahora toca recuperar el sente.

El sacrificio estratégico: matar para alimentar

En Go existe el concepto de sacrificar piedras a propósito. Parece contradictorio: ¿por qué dejar que te capturen? Porque a veces perder una esquina del tablero te da una posición dominante en el centro. Es un intercambio calculado.

Esto es exactamente lo que describe la fase de Poda del Framework Agave. Cuando maté el bot de Slack standalone que os conté en el post anterior, no fue un fracaso: fue un sacrificio estratégico. Todo lo que aprendí sobre la Slack API, sobre flujos de aprobación, sobre modales interactivos, se fue directo a SusanaHR. La piedra murió, pero la posición en el tablero mejoró.

El Ko: el bucle del que hay que salir

El ko es una de las reglas más curiosas del Go. Se produce cuando dos jugadores podrían capturarse mutuamente la misma piedra en un bucle infinito. Para evitarlo, el juego tiene una regla: no puedes repetir inmediatamente la misma jugada. Tienes que jugar en otro sitio primero.

¿Os suena? Es el loop de la procrastinación productiva. Pivotar sin avanzar. Reescribir el mismo código de otra forma. Rediseñar la landing por tercera vez. Estás atrapado en un ko, repitiendo la misma jugada sin darte cuenta. La solución del Go es elegante: aléjate, haz algo en otro punto del tablero, y vuelve con perspectiva. A veces la mejor forma de desatascar un proyecto es dejarlo respirar y trabajar en otro durante unos días.

¿Por cuál de tus 50 partidas vas?

Yo voy por la partida 11. Once side projects en distintas fases: dos regándose activamente, tres en producción en modo mantenimiento, cuatro en pausa consciente y dos que ya florecieron y están archivados.

Cada partida perdida en el Go se estudia después. Se revisan las jugadas, se anotan los errores, se buscan los momentos donde todo se torció. Eso es exactamente lo que hace la fase de Abono del Agave: documentar, soltar y abonar el siguiente proyecto… lo que en el mundo tech se llama un post-mortem :)

El Go no se juega para ganar las primeras partidas. Se juega para entender el juego. Y construir side projects es exactamente lo mismo: no estás aquí para que tu primer SaaS facture seis cifras (que si lo hace… pues genial :) ) . Estás aquí para aprender a colocar piedras en el tablero con conocimiento de causa.

¿Por cuál de tus 50 partidas vas tú? ¿Y qué te han enseñado las que ya perdiste?

Gracias por leerme y por seguir mis reflexiones.

Gonz.

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Gonzalo

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